julio 27, 2021

Ofrenda Prehipánica, cultura y tradición

 

 

Por Ma. Leticia Ramírez Muñoz

 

En el México prehispánico la diversidad cultural, rica en tradiciones y deidades, consideraban la vida, luz y eternidad, y está se alcanzaba después de la vida terrenal. Colocar una ofrenda era de suma importancia, donde se ofrecía tributo a los difuntos, con diversos elementos como: flores, fruta, alimentos, incienso e incluso vidas humanas.

 

Antes de la llegada de los españoles este ritual era conocido como Micailhuit, que consiste en danzas y ofrendas, esta última era llamada “Hanal Pixán” o “comida de las almas”, modificándose las fechas de los festejos en la colonia.
En las culturas prehispánicas, el hecho de morir era el comienzo de un viaje hacia “Mictlán”, el reino de los muertos descarnados o inframundo, también conocido como “Xiomoayan”, término que los españoles tradujeron como infierno.

 

Cultura y tradición

Una semana en que recordamos a quienes han pasado a la vida eterna.
Esta fresca mañana de otoño hago alusión al bello colorido del cempazúchitl, de mil petalos de intenso amarillo, aroma peculiar de fuerte presencia, que pone el sello en días de muertos, en “Todos santos”… la flor de terciopelo, en rojo borgoña, las nubes, delicadas como espuma …. las tenues y diversas gladiolas, el símbolo del amor en las rosas, los verdes comedores para contrastar el follaje; helecho tropical, hoy venta. Hermoso colorido que viste hoy las calles de mi tierra.

Los comercios abarrotan cirios, velas, veladoras, incienso, jarciarías con anafres y más incienso.

Los aromas peculiares se perciben y las mujeres gustosas al mercado, tianguis o supermercado van.

Sí, el aroma del pan …. de las hojaldras, pezuñas, huesos o calaveras, perdura; unas preparadas con ajonjolí, otras con azúcar, hay quienes le agregan nuez, pasas, queso añejo o fresco, o bien las modernas de la panadería “La Concepción”, rellenas hasta de queso, zarzamora, fresa o crema y ahora rescatando la costumbre culinaria con Saldaña las elaboran de dulce de camote o de calabaza.

El mole, pipián, arroz, tamales, y los dulces caseros de camote, calabaza, chilacayote y el arroz con leche, delicias prehispánicas los primeros, y de las frutas pasadas como los higos, duraznos y tejocotes, exquisitos almíbares de únicos sabores.

Colores y aromas de mis tradiciones, la ofrenda, con singulares niveles, desde el inframundo hasta lo más sublime del cielo.

Ritual emblemático a nuestros muertos, las hay con sólo agua, pan y una veladora. hasta las más ostentosas con santos, tequila, cigarros, manteles bordados, comida, ropa, flores, incienso, cirios y veladoras.
Para todo presupuesto y gusto las hay.

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