Don Jaime Ponce Linares, pilar de la Central de Abasto

  • Se va porque ya es imposible trabajar en ella.
  • Los participantes hacen muy poco por su patrimonio.
  • Solo hay apatía y corrupción dentro del Comité Técnico.
  • No tienen la menor idea del Contrato del Fideicomiso.

La Central de Abasto es hoy en día una de las obras más importantes de la Ciudad de México, su capacidad para operar y mover alimentos es impresionante, muy a pesar de la inoperancia de las autoridades que la administran, de la corrupción que prevalece a su alrededor, así como la ignorancia y la apatía de muchos de sus participantes.

Pero no sería posible concebir el mega proyecto de la Central de Abasto de la Ciudad de México, sin el esfuerzo y visión de muchas personas que vieron la necesidad de modernizar y llevar a un nivel más alto la distribución de alimentos en el valle de México, y es Don Jaime Ponce Linares, uno de esos personajes que con razón de conocimiento e iniciativa lucho porque la creación del centro de abasto más grande del mundo.

En entrevista exclusiva para el Informativo del Abasto, Don Jaime Ponce, originario de la Ciudad de México y comerciante desde los 16 años nos explica que fue hace más de 30 años cuando encabezara a distintas organizaciones de comerciantes para trabajar en conjunto con el gobierno federal encabezado por José López Portillo, y el entonces Departamento del Distrito Federal a cargo del regente Carlos Hank González, para la creación de un centro de abasto que sustituyera la zona comercial de La Merced, ya que con el pasar de los años la zona centro de la ciudad se había visto superada por el gran número de comerciantes y la alta demanda de productos.

Asimismo, nos comentó que el inicio del proyecto no fue nada fácil, ya que muchos comerciantes querían prácticamente regalada la Central de Abasto, pero que, a base de trabajo, reuniones y un buen asesoramiento legal, fue que se llegó a la creación de un Fideicomiso para Construcción y Operación la Central de Abasto.

“La construcción de la central fue en tan solo 18 meses, fue un trabajo monumental y fueron necesario el esfuerzo del personal de las 16 delegaciones de la ciudad, la obra tenía que estar concluida antes que terminara la administración del presidente López Portillo, y es así como inicia oficialmente actividades un 22 de noviembre de 1982”

Don Jaime, recuerda muy bien que al inicio muchos comerciantes se negaban a cambiar su residencia de La Merced a la Central de Abasto, pero que paulatinamente lo fueron haciendo. “Los primeros 15 años de la Central fueron un éxito impresionante, resulto un gran negocio, sobrepaso con creces las expectativas que se tenían”

Su ceño cambia drásticamente cuándo se toca la actualidad de la central de Abasto, “Hoy en día es i

mposible trabajar aquí, el gran problema de la central es la ignorancia y la corrupción de los últimos comités técnicos del sector privado. Además que se aceptó y se permitió que el administrador fuera el mismo director, algo inaudito”

Cuándo se buscó la figura del Fideicomiso se hizo con toda la intención de que se vieran beneficiados los comerciantes, pero esto claro siempre y cuando el Comité Técnico trabaje adecuadamente. Lastimosamente muchos de los que llegan ahí no saben o ignoran todo lo relacionado con el Fideicomiso, nos explicó.

“Hoy la Central es un gran botín para los administradores que llegan, no saben nada del abasto ni del gran beneficio que representa para el campo. También hay que sumar a la decadencia de la central la poca visión que tienen la mayoría de los participantes, que mantienen a este mercado en un estado arcaico”

También hizo mucho énfasis en la labor que realizan los inspectores de normatividad, quienes dijo, están solo al pendiente de a ver a quien roban. No hay facilidades para laborar, contantemente hay amenazas de clausuras para muchos comerciantes, subrayó.

“Cuando me toco participar en el Comité Técnico existía gente capacitada que conocía a fondo el Fideicomiso, personas que brindaban su tiempo para el beneficio de todos los participantes, hoy no existe eso, todos son apáticos y echaron en saco roto el trabajo de años”

Toda una vida dedicada al comercio, siendo emprendedor de grandes proyectos y con una visión empresarial muy importante, Don Jaime Ponce Linares, nos anuncia que se va de la Central de Abasto, satisfecho por su labor, pero molesto por la apatía de los participantes quienes no han sabido defender su patrimonio como debe ser, “Estoy satisfecho con lo que hice, mas no conforme con los resultados”

Sin duda la central de Abasto echara de menos a Don Jaime Ponce Linares, quien nos anuncia seguirá ligado al comercio, pero cada vez más alejado de la central, “El abasto de alimentos no ha parado a pesar de las trabas e ineptitud de las autoridades, el abasto de alimentos sigue, porque todos en conjunto movemos el abasto”.

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